¿Cuánto ejercicio tengo que hacer para quemar calorías? Manual de Supervivencia para el Maratón Guadalupe-Reyes.

Si bien contar calorías no es lo mismo que comer nutrientes… llegan esas épocas del año en la quizá nos sobrepasemos un poquito o un muchito de la cantidad de calorías adecuadas para nuestro cuerpo por el tipo de alimentos: navidad, reyes, fiestas patronales, festivales, feriados… así que para esos casos es mejor estar informados si lo que queremos es disfrutar estas delicias pero también mantener la línea.

 Manual de Supervivencia para el Maratón Guadalupe-Reyes, cenas navideñas y más.

¿Cuánto ejercicio tengo que hacer para quemar calorías? ¿Cuántas calorias quemo corriendo? ¿Cuántas calorias quemo caminando? ¿Cuántas calorias quemo en bicicleta?

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– 4 churros: 21 minutos caminando, 12 corriendo y 9 en bicicleta,
– 1 lata de refresco: 30 minutos caminando, 16 corriendo y 14 en bicicleta,
– 3 bombones: 30 minutos caminando, 17 corriendo y 14 en bicicleta,
– 1 chocolatito: 36 minutos caminando, 20 corriendo y 16 en bicicleta,
– 1 bolsa pequeña de patatas: 38 minutos caminando, 21 corriendo y 17 en bicicleta.
– 1 bolsa de palomitas: 38 minutos caminando, 21 corriendoy 17 en bicicleta.
– 6 galletas: 42 minutos caminando, 23 corriendo y 19 en bicicleta.
– 1 bolsa de frutos secos: 44 minutos caminando, 24 corriendo y 20 en bicicleta.
– Mazapán o turrón: 45 minutos caminando, 25 corriendo y 20 en bicicleta.
– 1 croisant: 46 minutos caminando, 25 corriendo y 21 en bicicleta.
– 1 helado: 46 minutos caminando, 25 corriendo y 21 en bicicleta.
– 1 dona: 54 minutos caminando, 30 corriendo y 24 en bicicleta.
– 1 hamburguesa con queso: 64 minutos caminando, 35 corriendo y 29 en bicicleta.
– 1 porción de pastel: 70 minutos caminando, 39 corriendo y 32 en bicicleta.
– Bocadillo de embutido: 79 minutos caminando, 44 corriendoy 36 en bicicleta.
– 1 porción de pizza: 84 minutos caminando, 46 corriendo y 38 en bicicleta.
– Sándwich mixto: 100 minutos caminando, 55 corriendo y 45 en bicicleta.
– 1 menú grande de comida rápida (hamburguesa, patata y refresco): 236 minutos caminando, 131 corriendo y 107 en bicicleta.

Así que ya sabes, ¡prepara tu bici! jeje 🙂 

 

Esta información es de El Pais. Encuentra aquí el texto completo: http://elpais.com/elpais/2014/12/05/buenavida/1417776408_613018.html
Imagen de http://beautystation.com.mx/

Adiós a las relaciones tóxicas

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“Cuando dejas ir a las personas equivocadas, comienza a mejorarse todo en la vida”.

 

Día de cambios-

Hoy

Hoy es día de cambios. He tenido mucha dificultad para cumplir con mis metas de ejercicio y alimentación durante estos días… la factura la pago yo. Así que re estructuré mis comidas, los horarios y las prioridades.

Para planear tu semana y lograr tus metas de salud, te recomiendo hacer lo siguiente:

Antes que nada, genera tu objetivo final. Pregúntate, ¿por qué quiero hacer esto? Ponle nombre y apellido: para acabar con mi gastritis, para activarme físicamente, para no desarrollar la diabetes familiar, para mejorar mi piel, para bajar de peso, porque quiero controlar mi adicción a los carbohidratos, porque quiero ser una persona saludable para mis hijos… busca esa razón de peso, esa motivación real, con sentido, que te está llevando a optar por un estilo de vida más saludable. La mía es controlar mi Lupus y estar saludable para mi esposo y mis hijos. ¿Cuál es la tuya?

1. No importa que no sea Lunes. Nosotros somos nuestro peor enemigo. Cuántas veces no me he hecho coco wash diciendo: “bueno pues ya estamos a la mitad de la semana, me espero al Lunes”. ¡No lo hagas! Usualmente este pretexto viene acompañado de subsecuentes indulgencias que nos llevan a hacer peor las cosas. Todos hemos estado ahí y sabemos que no hacer nada es dar pasos para atrás.

2. Haz una lista de metas concretas para lograr el objetivo que ya definiste. ¿Qué quiero lograr esta semana para avanzar hacia allá? Se concreto y recuerda qué hay que sacar los propósitos un día a la vez. No te llenes de cosas, sino que ve metiendo una a una las metas, semana a semana.

Tu lista puede contener algo así:

– Dejar tal antojo que me genera dolor de estómago
– Comer más vegetales y menos treats salados o dulces
– Semana cero comida procesada
– Bajar uno o dos kilitos
– Iniciar un programa de ejercicios ( y ponle nombre y apellido para que sea una meta concreta, agregándole la cantidad de tiempo que lo piensas realizar y cuántas veces a la semana)
– Generar mi menú semanal y lista del super para ir a comprar hoy
– Regalar toda la comida que sé que si se queda en casa será una tentación que impedirá seguir mis metas
– Visitar a un especialista

Para mí fue ordenarme nuevamente. La semana pasada mi bebé estuvo enfermo, por lo que claramente toda mi atención se volcó hacia él, comí no pésimo pero casi y el ejercicio, cero a la izquierda.

3. Haz un plan semanal. Comenzando el día de hoy, una vez elaboradas tu lista de metas, ponles día, fecha y hora si son actividades o comidas.

Por ejemplo:

Lunes, Martes y Viernes. Comer en casa.
Martes y Jueves, hacer el ejercicio del video del yoga en casa de 8:30 a 9:00 pm
Lunes y Miércoles, elíptica 20 minutos a las 6:30 am

Desayunar diario a las 7:15 de la mañana
Comer: Meta, salir a tiempo del trabajo para hacerme un espacio adecuado para comer en casa o encontrar un lugar donde tenga opciones saludables.
Cenar: Esta semana llegar a cenar a la casa a las 8:00 pm y cocinar algo saludable.

Definir tus horarios te ordenará la semana y te permitirá cumplir el resto de tus objetivos. Si le das un momento a cada cosa, es más fácil cumplir la meta. Podrás darte cuenta qué hay que hacer previo o después y cuánto tiempo necesitas para la actividad en concreto que quieres realizar.

En mi caso, como mis horarios giran entorno a las rutinas de mis hijos que son prioridad, así como el horario de mi trabajo, sin esta planeación me es imposible cumplir las metas saludables. El horario me permite darle a cada cosa su lugar e ir poco a poco cumpliendo con las metas.

4. Genera tu menú de la semana.
Define qué vas a comer cada día ya sea en casa o fuera de casa. Balancea tus comidas: vegetales, frutas, proteínas, grasas, fibra. Si comes fuera de casa te será más fácil cumplir tus metas saludables si tienes la idea de lo que te toca en mente.

En lo personal, he visto que este punto también ayuda a planear mejor el presupuesto, así que anímate, te ayudará de diversas formas.

5. Genera un plan maestro. Coloca en una sola hoja tus metas de la semana, tu horario y tu menú, para que visualmente puedas seguir tus objetivos y cada día hagas una pequeña evaluación. -puede ser en tu corcho, celular, agenda, diario o donde a ti te sea más cómodo. Pregúntate: ¿cumplí la meta o las metas hoy? Haz una evaluación y escribe la mejora para el día siguiente.

6. Cámbiate el chip. La planeación no sirve de nada si no nos cambiamos el chip y hacemos todo lo que está en nuestras manos para cumplir los objetivos. El primer cambio está en nuestra mente. Pero no te rindas si algo salió mal! Si se complicó, toma nota, colócalo en tu plan maestro, esta información te permitirá planear mejor la siguiente semana. A lo mejor te pusiste demasiadas metas, o muy pocas, o no fueron realistas porque depende de otros factores. No tires tu esfuerzo a la basura, sigue echándole ganas.

Espero que pueda volver a encarrilarme. Les deseo mucha suerte a todos! Mándenmela a mí también!

 

Después de un año, el balance es positivo-

En un día como hoy hace un año, decidí que tenía que cambiar mi estilo de vida. Como siempre, mi mamá quien es mi principal coach e impulsora, me sugirió que quizá a través de probar unos suplementos alimenticios y cambiar mi dieta mejoraría mi salud. Obvio, como todas las buenas hijas, luché contra la idea por unas semanas, solo por dar la contra, ¿verdad que nos pasa? eso de rebelarnos nos encanta.

Después de haber tenido durante dos años la peor salud gastrointestinal de mi vida, a las pocas semanas, decidí hacerle caso. Comencé el programa Reset de USANA, bajé los kilos del embarazo y con el tiempo mi salud gastrointestinal mejoró.

Regresé al ejercicio. Entré a unas clases de Nippon Kempo que me fascinaron. Entre la alimentación y el ejercicio se empezó a contrarrestar la depresión post parto que me cargaba, así como otros muchos síntomas que en inicio pensábamos eran consecuencia del embarazo: inflamación de una vena en la pierna, cansancio extremo -fatiga, ansiedad… luego llegó la pérdida de memoria, de cabello, las aftas… así fue como el Lupus se fue develando nuevamente en mi vida. Llegó el brote y tuve que dejar mis amadas artes marciales para cambiarlas por la aburrida elíptica- digo no se puede comparar subirse a la elíptica con la satisfacción de tirar unas patadas, ¿no? pero he aprendido a quererla.

Dentro de todo este mar de cosas que te pasan de la nada y no entiendes, -y que además te empiezan a recetar no se cuantos medicamentos para mejorar y tú no ves la mejora…- el cambio de alimentación, comenzar Paleo y los suplementos alimenticios fueron los que contribuyeron a controlar la inflamación de mi vena, a fortalecer mi cabello, a sentirme con mayor energía y por primera vez en mucho tiempo, sin dolor estomacal, gastritis o colitis.

En lo personal, pero creo que eso nos pasa a todas las mujeres, de lo más frustrante que pega a la vanidad ha sido primero, que no bajo de peso, no importa cuantos cambios haya hecho. Desde que tomo el tratamiento contra el Lupus, nada. Por lo menos no he subido de peso, lo que es ganancia, dicen… Segundo, sentirme débil y sin energías. Siempre fui una mujer físicamente muy fuerte, ahora soy tan frágil que me desespero. Pero bueno, estoy en manos de Dios.

Después de un año y haciendo un balance he ganado tantas cosas:

  • Cambié mi dieta por completo, encontré Paleo en el camino, lo que me hace sentir mejor. Adiós gastritis y colitis- salvo sus honrosas excepciones. Y por supuesto que esto ha contribuido a disminuir la inflamación articular, contrarrestar dolores de cabeza, nauseas…
  • Continúo tomando mis licuados de proteína y los suplementos de USANA, los cuales me han sostenido durante este año.
  • El problema de la pierna, controlado. Depresión post parto, superada.
  • He luchado más por adquirir nuevas virtudes y ser mejor persona- cosa que nunca está de más! Renovarse o morir.
  • Mi matrimonio se ha fortalecido. Tengo tanto que agradecer a mi esposo porque el también es un guerrero. Siempre está al pendiente de mí, se esfuerza tanto y lucha cada día para que mi vida sea más sencilla, con menos estrés y con más horas de sueño. No sé que sería de mí sin ti. Gracias por ser el hombre que eres! Soy muy afortunada. Sin ti seguramente me derrumbaría.
  • Entreno 5 km diarios- corro en la elíptica, ¡milagro! Ahora he introducido yoga a mi rutina de ejercicios. Es buenísimo para el dolor muscular y articular. Está acabando con muchos problemas.

A seguir luchando que hay mucho camino por recorrer!

Mi intento paleolítico del día de hoy fue un mega fail. 

Llevo algunos meses integrándome a Paleo, con sus subidas y bajadas. Primero había empezado con Paleo estricto. Corté absolutamente todo lo prohibido de mi dieta y me dispuse a comenzar.  Nope, así no funcionó, por lo menos para mí, ya que la adaptación no solo es mía, sino en todo lo que me rodea. Por lo que decidí ir poco a poco, con el fin de cumplirla en realidad.

Independientemente de las reglas del regimen paleolítico, los granos al ser un alimento que en general afecta mi salud, se han tenido que ir de mi alimentación. Pero eso no quita que de pronto se me antoje algún panecito. Bueno, pues en el camino de los reemplazos, he podido con éxito elaborar varios panes de algunos chefs y otros de mi autoría para suplir esos cravings. Pero el intento del día de hoy fue un desastre total!

La meta era realizar exitosamente la receta del Pastel de Naranja de Elena’s Pantry, a base de harina de almendra. ¿Qué podía fallar si seguía la receta? La suculenta creación acabó hecha migajas- se quedó pegado en el molde. Odio que me pase esto, ya se imaginarán el resultado. Al estar hecho a base de almendra, las rebanadas no resistieron y se desbarataron.

¿Qué puedo decir de la receta? En lo personal no fue mi favorita. Demasiado amarga para mi gusto. Mañana a lo poco que quedó del pastel en pie, le agregaré betún de merengue para que se nivele un poco el sabor. A ver si no acaba peor el asunto.

Casi lo olvido! Les copio la receta original para que comparemos resultados. Me dará envidia, porque seguramente a ti te va a quedar perfecta. http://www.elanaspantry.com/orange-cake/

y eso que me considero una optimista…

Esta semana he tenido a mi chiquito enfermo, ha sido una semana pesada. Al mismo tiempo, todos los pendientes de la casa, mi trabajo… Corté dos días al cien por ciento las distracciones para atenderlo mejor cuando más malito estaba.

Pero me encuentro en un día como hoy, con toda la semana no trabajada encima, en un día libre para la escuela con mi otra nena en casa. Total que no sale bien nada y la verdad es que pues no pasa nada. Las cosas se ponen en su lugar. Pero de todas maneras hay que hacer lo que a cada uno nos toca.

Ni atiendo bien a mis nenes, ni saco la chamba. Pff… ¿Por qué las mujeres somos así, por qué nos encanta voltear a ver todo lo que hacemos y solo ver nuestras fallas? ¿qué nos pasa? me sorprendo a mí misma cuando tengo estos pensamientos. Yo que siempre me he calificado a mí misma como una optimista. Pero es que la casa esta de cabeza… Lo bueno que tengo la cocina, no hay mejor terapia que preparar algo a los niños y verles sus caritas sonrientes mientras comen. De hecho creo que eso es lo más que he hecho por ellos el día de hoy, hacerles de comer, por que el altero de pendientes del trabajo está ya bien pesado y por más que los saque parece que no se mueve.

Con la mejoría que ha presentado, mi nene por lo menos está hoy jugando con su hermanita. Es tan lindo ver cómo se van descubriendo entre ellos. De verdad que son la inspiración más grande. A darle! No sé como le voy a hacer hoy pero si no me subo a la elíptica o hago mi yoga creo que mi hulk va a revelarse más tarde.

Regreso al trabajo.

A mi Lupus.

Querido Lupus,

Hace ya tres años que me acompañas…

Me has hecho físicamente más vulnerable. Has golpeado mi cuerpo y me has hecho pasar terrores en mis embarazos y en mis post partos. Me has hecho sentir triste, enojada, cansada.

Pero quiero que sepas que soy una guerrera. Aún no me conoces. Yo no me rindo.

Estoy en manos de Dios, es cierto. Pero lo que está entre las mías, voy a cuidarlo. Soy madre, nosotras hacemos cualquier cosa por nuestros hijos. Soy capaz de todo por ellos.

Sé que lloraré, todas esas lágrimas que me guardo por la incertidumbre que me generas. Sé que tendré miedo, porque no hay nada más fuerte que pensar, en presente, cada día, que sí, cualquier día me voy, que estoy de paso. Pero hasta mi último aliento, ese día en el que ambos partiremos, mi querido amigo, te voy a costar trabajo: no bajaré la guardia.

Bendito seas. Estoy llena de paz y de esperanza. Hay algo más grande entre tú y yo. Alguien que lo sabe todo y que ha permitido que me acompañes. Descubriré el motivo y lo honraré.

Si algo tengo bien entendido es que mi peor enemigo en esta lucha no eres tú, sino mi falta de voluntad. Esos momentos en los que por flojera o cansancio caigo. Lucharé y lucharé. Caeré otra vez! Pero me seguiré levantando, porque no estoy sola.

Prepárate, porque mi lucha significará para ti la que nunca has dado.

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